El "Capón de Vilalba", se sitúa como un producto de calidad superior al pollo de corral.
En primer lugar por el proceso de cría, mucho más amplio que los noventa días de un pollo de corral comercial.
En segundo lugar, por la castración quirúrgica, que le confiere características distintas, como una mayor infiltración de grasa en la carne, lo que hace que ésta sea más tierna y sabrosa.
Por otro lado, está la alimentación; con cereales y pasto al aire libre.
Todo ello lo hace ideal para los banquetes de cualquier época del año.

